Antes de su conversión perseguía a
los cristianos para matarlos y luego de su conversión tenía una inmensa pasión
por seguir el evangelio; tanto que no le importó ser perseguido y dejar todo
para trabajar en el evangelio. Lógicamente los cristianos no estaban seguros si
aceptar a Pablo porque los había perseguido tan ferozmente, pero su mentor
Bernabé le ayudó y después de unos 14 años se ganó el respeto de los
cristianos. Creo que esto habla mucho de él, ya que conozco muy pocas personas
que tengan la perseverancia de esperar 14 años para alcanzar el respeto de los
demás.
En sus viajes misioneros enfrentó
diversos conflictos, pero no fueron un impedimento para alcanzar su meta de
evangelizar y fundar iglesias. Su motivación era intrínseca, las circunstancias
no lo desanimaban. En sus cartas se puede conocer su personalidad y liderazgo,
su humildad siendo parte de sus cualidades. Aunque había cambiado grandemente,
aún consideraba que tenía mucho que aprender, crecer y alcanzar.
Como líder y ser humano se debe
tener la mentalidad de que no se ha alcanzado todo aún, y poder aprender y
respetar a los demás. Él reconocía el liderazgo de otros, sus cualidades, era
su mentor y los motivaba a seguir trabajando (por ejemplo con Timoteo). Creo
que hay mucho que aprender de su liderazgo y si el pudo hacer un cambio tan
radical (de asesino a apóstol tan reconocido) creo que uno también puede lograr
hacer esos cambios para ser un buen líder; sólo se necesita perseverancia, humildad,
pasión, compasión, respeto y muchos deseos de crecer y cambiar. Si describiera
todas las características de su liderazgo no terminaría, pero puedes leer su
historia para ver el transcurso de este líder.