Trabajar en un ambiente con diversidad es interesante, dependiendo de cómo es nuestra actitud hacia ella. Cuando no consideramos que existen diferencias, tanto culturales como de pensamiento, esto afecta nuestro trabajo porque esperamos que las cosas se den de una manera que debido al contexto no podrán ocurrir. Aceptar la diversidad, respetarla y abrazarla posee muchos beneficios. Dentro de la diversidad hay mucha creatividad, diferentes ángulos de percepción e ideas que pueden ser muy enriquecedoras. Si bien es cierto, las diferencias pueden provocar roces pero también se puede aprender de ellas. Según la cultura se puede crear un ambiente muy relajado, o tal vez muy tenso, en algunos casos las prioridades son diferentes. Los extremos nunca son buenos, pero cuando aprendemos de otra personas y otras culturas logramos hacer un balance con nuestras diferencias.
Trabajo en una institución donde llegan personas de diferentes países a estudiar. Algunos miembros del staff son de otros países también. Es muy interesante compartir con ellos, aprender de sus culturas y escuchar sus opiniones sobre los aspectos del trabajo y el estilo de vida en general. Definitivamente cada día se aprenden cosas nuevas que nos hacen crecer. Hace unos meses fui a Ingleterra a realizar prácticas ministeriales. Ahí tuve la oportunidad de ayudar a una institución (como la que trabajo aquí) que estaba iniciando. Si hubo un lugar donde verdaderamente aprendí sobre culturas fue ahí. Cuando recién empecé a trabajar, me sentía muy extraña. Vivía con ecuatorianos en Londres y debía acostumbrarme a dos culturas que son bastante opuestas a las que conozco (Costa Rica y Estados Unidos). Los ecuatorianos son bien sociables y atentos, pero los ingleses son sumamente fríos. En el sentido de trabajo (con cultura ecuatoriana), era difícil porque sentía que el ambiente era excesivamente relajado, cumpliendo a último momento, etc.; mientras que yo estoy acostumbrada a que las cosas deben planearse y hacerse con anticipación. En la cultura inglesa, el estilo de vida es muy acelerado mientras que en Costa Rica es más tranquilo. Hacer un balance entre todas las culturas era difícil, pero logré ajustarme después de un tiempo y sentirme más cómoda con el entorno (¡aunque no se comparaba a estar en Costa Rica!). Considero que al haber trabajado con otras culturas antes me ayudó a acoplarme a estas culturas y pude aplicar (inconscientemente) algunos de los aspectos que estudiamos como sensibilidad, inteligencia cultural, respeto cultural, fluidez; pero me hubiera gustado conocerlos y entenderlos para poder aplicarlos de una manera más efectiva.
Conocer las diferencias culturales es muy importante porque no podemos suponer que las demás personas piensan, analizan o se expresan como nosotros. Es necesario utilizar las herramientas para tener respeto hacia la otra cultura y, como dije anteriormente, aprender de ella. Cada cultura tiene cualidades y características muy valiosas que es bueno considerar y aplicar en nuestra vida. A veces nos encerramos en lo que nosotros creemos o en como hacemos las cosas, pero hay momentos en los que debemos de dejar de decir "nosotros lo hacemos así" y empezar a preguntar "cómo lo hacen ustedes?". Las experiencias interculturales (y diversas en otros ámbitos), me parecen muy beneficiosas cuando conocemos cómo ajustarnos a ellas; aprendiendo de ellas y compartiendoles la nuestra, siempre con el respeto y sensibilidad que ambas culturas merecen.
Este video menciona algunos problemas que enfrentan empresas internacionales con las diferencias culturales.
Realmente debió de ser una experiencia maravillosa el poder vivir por 2 meses en Inglaterra, y aprender sobre ellos, su cultura,el idioma, su gastronomía, en fin todo, y lo mas importante es que todo esto te hace crecer como persona tanto en lo profesional como en lo personal.
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